Bajo el lema “Una Unión autónoma – abierta al mundo”, Chipre ha iniciado su Presidencia del Consejo de la Unión Europea con la prioridad de reforzar la competitividad, sostenibilidad y resiliencia del sector agrario europeo, en un contexto marcado por el cambio climático y las tensiones geopolíticas.
Entre los principales objetivos de la Presidencia chipriota figura la promoción de un enfoque integral para la Política Agrícola Común (PAC) post‑2027 y el impulso de los debates sobre la Organización Común de Mercados Agrícolas (OCM). La Presidencia defiende la necesidad de mantener un mercado interior sólido y equilibrado, reducir la dependencia de insumos y productos importados y fortalecer la posición de los agricultores en la cadena alimentaria.
Además, Chipre plantea medidas de salvaguarda frente a desequilibrios de mercado, orientadas a mejorar la resiliencia del sector ante crisis y aumentar la capacidad de negociación de los productores. La idea es equilibrar sostenibilidad y competitividad, asegurando que la agricultura europea esté preparada para los retos ambientales y geopolíticos actuales.
Desde ASAJA se valora positivamente que la Presidencia sitúe la competitividad y la resiliencia en el centro del debate. Sin embargo, la organización advierte de que la futura PAC debe garantizar la rentabilidad de las explotaciones profesionales, reducir la burocracia y establecer normas claras de reciprocidad, para que los agricultores europeos compitan en igualdad de condiciones con terceros países.
En conjunto, la Presidencia chipriota representa una oportunidad para avanzar en políticas agrícolas más sostenibles y competitivas, con un papel clave en la mediación y definición del futuro de la PAC europea.