Mildicut Max

Un mildiu más agresivo y menos herramientas: el papel de Mildicut Max en los nuevos programas de control

Un mildiu más agresivo y menos herramientas: el papel de Mildicut Max en los nuevos programas de control
La presiĂłn creciente del mildiu y la reducciĂłn de materias activas han obligado al sector vitivinĂ­cola a replantear sus estrategias de protecciĂłn. En un escenario marcado por climas irregulares, exigencias de mercado y riesgo de resistencias, soluciones estables como Mildicut Max, de Certis Belchim, ganan protagonismo en los programas modernos de control.
El viñedo europeo atraviesa una etapa de máxima complejidad frente al mildiu. La enfermedad ha intensificado su comportamiento en los últimos años, impulsada por episodios climáticos más irregulares y ventanas de tratamiento cada vez más estrechas, lo que obliga a los técnicos a trabajar con una precisión inédita. A ello se suma la reducción progresiva de materias activas, que ha limitado las alternativas disponibles, incrementando la presión sobre los programas y elevando el riesgo de resistencias.
En este contexto, controlar el mildiu ya no depende de intervenciones puntuales, sino de estrategias preventivas, robustas y bien estructuradas, capaces de sostener su control a lo largo de toda la campaña.
Un patĂłgeno que no da tregua
El mildiu sigue siendo una de las enfermedades más difíciles de gestionar en viña. Su capacidad de desarrollo rápido y su impacto directo sobre el racimo hacen que cualquier fallo en un momento clave pueda comprometer la campaña. Como recuerda Gonzalo Prieto, Crop Manager de Certis Belchim, “si se pierde el control en un momento clave, las consecuencias son rápidas y difíciles de revertir”.
Además, los periodos de riesgo se concentran cada vez más, lo que obliga a disponer de productos persistentes, fiables y capaces de mantener el control incluso cuando las condiciones climáticas dificultan la entrada a tratar.
Qué necesita hoy un programa antimidiu moderno
Los técnicos coinciden en que un buen programa debe cumplir tres requisitos esenciales:
– Fiabilidad y estabilidad: no basta con una eficacia puntual; el producto debe sostener el control a lo largo del ciclo.
– ProtecciĂłn sĂłlida del racimo: el Ăłrgano más sensible y determinante para la calidad final.
– Encaje estratĂ©gico: cada soluciĂłn debe utilizarse en el momento adecuado para evitar resistencias y maximizar su contribuciĂłn al conjunto.
Es decir, “con menos soluciones disponibles, cada producto debe utilizarse en el momento adecuado y con un objetivo claro”, explica Prieto.
Mildicut Max: una herramienta diseñada para aportar estabilidad
En este contexto, Mildicut Max, de Certis Belchim, se posiciona como una solución que ayuda a construir programas más equilibrados y resistentes a la variabilidad de cada campaña. Su combinación de acción sistémica y de contacto permite proteger tanto el racimo como la vegetación en diferentes fases del cultivo.
Como señala Prieto, “Mildicut Max aporta estabilidad dentro del programa y ayuda a construir estrategias más equilibradas”.
Entre sus atributos más relevantes destacan:
– Translaminaridad, que asegura una cobertura homogĂ©nea del tejido.
– Alta resistencia al lavado, clave en campañas con episodios de lluvia frecuentes o imprevisibles.
– ActivaciĂłn de las defensas naturales de la planta, un plus en programas que buscan diversificar modos de acciĂłn.
– Eficacia contrastada en fases sensibles, donde la continuidad de la protecciĂłn es determinante.
Un aliado frente al riesgo de resistencias
La gestión de resistencias es hoy uno de los pilares del control del mildiu. Con menos materias activas disponibles, la rotación y la complementariedad se han vuelto imprescindibles. Mildicut Max contribuye a diversificar el programa y a reducir la presión sobre los modos de acción más utilizados, favoreciendo una gestión más responsable y sostenible.
Mirando hacia adelante: anticipaciĂłn y estrategia
El principal desafío del sector es mantener un control eficaz con menos herramientas y en un entorno cada vez más exigente. La clave está en anticiparse, proteger las materias activas disponibles y diseñar programas que miren más allá de la campaña actual.
“El control del mildiu debe abordarse con visión a largo plazo”, nos recuerda Gonzalo Prieto. Un recordatorio claro de que la sostenibilidad del viñedo depende de decisiones estratégicas, de la protección de las herramientas disponibles y de la incorporación de soluciones que aporten estabilidad en un escenario cada vez más complejo.

Castilla-La Mancha refuerza su liderazgo en frutos secos

La directora general de Producción Agroalimentaria y Cooperativas, Elena Escobar, ha destacado que “para el Gobierno regional es muy importante participar en las ferias para fomentar la comercialización de nuestros productos, y así lo seguiremos haciendo.