La medida dependerá de la evolución epidemiológica, mientras el sector porcino refuerza la bioseguridad para proteger las granjas.
La Generalitat de Catalunya estudia avanzar en una flexibilización parcial de las restricciones aplicadas por el brote de peste porcina africana (PPA), detectado a finales de noviembre de 2025 en jabalíes silvestres en el entorno de Cerdanyola del Vallès, en Barcelona. La posible desescalada se plantea mientras continúan las medidas de vigilancia y control sobre la fauna silvestre, con el objetivo prioritario de evitar la entrada del virus en explotaciones porcinas. El levantamiento de restricciones dependerá de la evolución epidemiológica, los resultados de los muestreos y la valoración de las autoridades sanitarias.
Según la última actualización del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los Servicios Veterinarios Oficiales de la Generalitat han notificado 50 focos de PPA en jabalíes silvestres, con 320 animales positivos en 13 municipios catalanes. Además, se han analizado otros 4.934 jabalíes con resultado negativo. Hasta el momento, no se ha detectado ningún caso en cerdo doméstico, un dato clave para el sector porcino. No obstante, el MAPA mantiene la llamada a extremar la bioseguridad en explotaciones, transporte de animales y actividades vinculadas al territorio.
Objetivo: localización de jabalíes fallecidos
El operativo continúa centrado en la localización de cadáveres de jabalí, el control poblacional y el refuerzo de medidas para evitar la dispersión del virus. La Generalitat mantiene el territorio afectado dividido en zonas de distinto riesgo, con restricciones más severas en las áreas próximas al foco y una aplicación más flexible en los espacios considerados de menor riesgo.
La peste porcina africana no afecta a las personas ni por contacto con animales ni por consumo de productos derivados del cerdo. Sin embargo, es una enfermedad vírica de elevada gravedad para jabalíes y cerdos domésticos, con importantes repercusiones sanitarias, económicas y comerciales.
Cataluña es una de las principales zonas productoras de porcino en España, por lo que el sector sigue con atención la evolución del brote. Una eventual entrada del virus en granjas comerciales tendría consecuencias relevantes para la actividad ganadera, la movilidad de animales y los mercados.
Por ello, las administraciones mantienen un mensaje de prudencia. La flexibilización de algunas limitaciones deberá ser gradual y compatible con la vigilancia sanitaria, la gestión de la fauna silvestre y la protección de las explotaciones.
Mientras tanto, se recuerda la importancia de no manipular cadáveres de jabalí, avisar al 112 ante cualquier hallazgo y comunicar de inmediato cualquier sospecha a los Servicios Veterinarios Oficiales.
