El mercado del vacuno en España cierra 2025 con máximos históricos en origen, un consumo de carne más débil y un desplome sin precedentes en la exportación de bovino vivo tras el cierre sanitario por dermatosis nodular contagiosa.
El mercado del vacuno en España finalizó diciembre de 2025 con un comportamiento desigual: mientras las cotizaciones del vacuno en origen alcanzaron niveles nunca vistos, el mercado de la carne de vacuno avanzó con lentitud y las exportaciones de bovino vivo sufrieron un retroceso histórico. Así lo recoge el Barómetro Vacuno de diciembre 2025, que confirma un cierre de año marcado por la escasez de oferta, la presión internacional y la incertidumbre sanitaria.
Durante el mes, los precios del ganado se mantuvieron en máximos debido a una escasez estructural de animales, intensificada por la retención fiscal habitual de final de año. Los machos cruzados, la categoría más demandada del mercado del vacuno, fueron los más afectados por la falta de disponibilidad, mientras que frisones y hembras mostraron un comportamiento más equilibrado.
A pesar de que los mataderos operaron con ritmos elevados para abastecer la campaña navideña, el mercado de la carne de vacuno en España no acompañó con la misma fuerza. Las ventas fueron lentas y muy selectivas, condicionadas por la dificultad de trasladar nuevas subidas de precios y por la competencia de proteínas más económicas como cerdo y pollo. Aun así, la industria logró cerrar el mes con las cámaras prácticamente vacías.
Las cotizaciones del vacuno en canal reflejan la tensión del mercado: los añojo R alcanzaron los 7,45 €/kg, los añojo U los 7,66 €/kg, las hembras cruzadas R los 7,55 €/kg y las U los 7,76 €/kg. El frisón de más de 220 kg se situó en 6,87 €/kg, consolidando un año de fuertes incrementos interanuales.
En el contexto europeo, el mercado del vacuno en la UE mantuvo una tendencia alcista, con Italia, Portugal y Alemania liderando las subidas. Francia operó bajo la presión de nuevos casos de dermatosis nodular contagiosa, mientras que Irlanda registró descensos. Fuera de Europa, Brasil y Estados Unidos cerraron el mes con correcciones a la baja.
El sacrificio nacional entre enero y octubre alcanzó los 2 millones de animales, un 4 % menos que en 2024, aunque la producción apenas retrocedió gracias al aumento del peso medio de canal, que llegó a 298 kg, el valor más alto de los últimos años. Cataluña, Castilla y León y Galicia concentraron la mayor parte del sacrificio.
En comercio exterior, las exportaciones de carne de vacuno crecieron un 8 % en octubre, con Portugal, Italia y Argelia como principales destinos. Las importaciones de carne de vacuno también aumentaron un 8 %, impulsadas por la entrada de producto desde Países Bajos, Polonia e Italia. En carne congelada, las exportaciones cayeron un 6 % y las importaciones subieron un 8 %, con Brasil como proveedor dominante.
El capítulo más crítico del barómetro llega del mercado del bovino vivo: las exportaciones se hundieron un 89 % en octubre, hasta solo 1.491 cabezas, debido al cierre sanitario por dermatosis nodular contagiosa. En el acumulado anual, Marruecos sigue siendo el principal destino, con 54.145 animales, pero registra una caída del 19 %. Líbano retrocede un 44 % y Libia un 81 %. Mercados relevantes en 2024, como Arabia Saudí y Egipto, desaparecen por completo en 2025.
En el mercado de cebo, diciembre estuvo marcado por una amplia disponibilidad de mamones, especialmente franceses, tras la normalización sanitaria, y por una demanda contenida en explotaciones con las entradas ya realizadas y limitaciones de espacio. Los pasteros mostraron un comportamiento más firme que los mamones, sosteniendo mejor las cotizaciones.
El sector del vacuno español afronta 2026 con un equilibrio frágil: precios altos en origen, márgenes industriales ajustados, competencia internacional creciente y una dependencia comercial concentrada en pocos mercados exteriores. Un escenario que exigirá adaptación y vigilancia constante en los próximos meses.