La organización agraria denunció que la implantación obligatoria del sistema de identificación electrónica por parte del Ministerio de Agricultura encarecerá la producción, complicará la gestión ganadera y no mejorará la trazabilidad.
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) expresó la semana pasada su firme rechazo al nuevo sistema de identificación electrónica del ganado vacuno que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) pretende implantar de forma obligatoria a partir del 30 de junio. Según denunció la organización, esta medida supone un incremento injustificado de costes para los ganaderos de extensivo y una complicación innecesaria en la gestión diaria de las explotaciones.
“El crotal electrónico no ofrece ninguna garantía adicional en trazabilidad, pero sí implica un sobrecoste y problemas de manejo, especialmente en caso de pérdida del dispositivo”, advirtió la organización en un comunicado. También alertaron sobre las distorsiones que puede generar respecto a animales importados, que no están sujetos a esta misma obligación, y sobre la falta de infraestructuras tecnológicas adecuadas en buena parte del sector.
Aunque ASAJA reconoció que la identificación electrónica podría tener aplicaciones útiles en cebaderos industriales con procesos automatizados, consideró que su implementación generalizada carece de sentido si no se ha digitalizado previamente toda la cadena. “No se dan las condiciones para aplicarlo de forma obligatoria. Esto solo genera más carga para los pequeños y medianos ganaderos”, señalaron.
La organización agraria también recordó que ni la normativa europea vigente ni el Reglamento Delegado (UE) 2019/2035 exigen esta obligación para el vacuno. De hecho, solo cinco países de la UE han adoptado la identificación electrónica como medida obligatoria, y la propia Comisión Europea ha recomendado que su introducción sea voluntaria, especialmente para no perjudicar a las pequeñas explotaciones.
Por todo ello, ASAJA instó al MAPA a renunciar a la obligatoriedad del nuevo sistema y a permitir su uso únicamente de forma voluntaria, dejando la elección en manos de los ganaderos. También denunció que esta nueva imposición se suma al descontento generalizado en el campo, y criticó que el Ministerio solo reaccione “cuando escucha el ruido de los tractores en la calle”, en referencia a las recientes movilizaciones del sector.