El sindicato Unió de Pagesos y diversas organizaciones apícolas han advertido del retraso en la puesta en marcha del plan de choque contra la avispa asiática, una especie invasora que amenaza gravemente la actividad apícola, la biodiversidad y la salud pública.
Junto a asociaciones como la Asociación de Apicultores de Barcelona, Apicultores Gerundenses Asociados, la Asociación Catalana de Apicultores y Apicultores Leridanos Asociados, el sindicato denuncia que el Gobierno aún no ha activado las medidas previstas para 2026, pese a la urgencia de la situación.
Las entidades subrayan que el momento es especialmente crítico, ya que las primeras reinas de avispa velutina han comenzado a emerger y a formar nuevas colonias, lo que dificulta su control si no se actúa con rapidez.
El plan de choque fue comprometido tras una reunión celebrada en noviembre de 2025 con responsables de la administración, en la que se acordó avanzar en su desarrollo y convocar un nuevo encuentro en enero. Sin embargo, según denuncian, esta segunda reunión aún no se ha producido.
La avispa asiática, presente en España desde 2010, se ha extendido por todas las provincias catalanas y continúa expandiéndose, favorecida por el cambio climático. Su presencia impacta directamente en las colmenas, reduce la producción de miel y afecta a la polinización de cultivos y ecosistemas.
Ante este escenario, el sector reclama la activación inmediata del plan de choque para frenar la expansión de la especie y minimizar sus efectos.
Además, las organizaciones apícolas han alertado del aumento de los costes derivados del contexto internacional, especialmente por el encarecimiento del combustible. En este sentido, han solicitado al Departamento de Agricultura la aplicación de un gasóleo agrícola bonificado para la apicultura, una medida de la que actualmente no se beneficia el sector.
El incremento de costes afecta directamente a actividades esenciales como la trashumancia de las colmenas, el control sanitario y las tareas de vigilancia frente a la avispa asiática, lo que pone en riesgo la viabilidad económica de muchas explotaciones.
El sector recuerda que la apicultura desempeña un papel clave en la polinización y en el mantenimiento de los ecosistemas, por lo que insiste en la necesidad de medidas urgentes para garantizar su continuidad.