La marca AJOSANTO, producida por la cooperativa San Isidro “El Santo”, de Las Pedroñeras (Cuenca), ha sido distinguida con el Premio Gran Selección Campo y Alma 2026 al Mejor Ajo Morado de Las Pedroñeras, un reconocimiento otorgado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que vuelve a situar a la entidad entre los referentes de esta producción amparada por la IGP Ajo Morado de Las Pedroñeras.
El galardón consolida la trayectoria reciente de la cooperativa, que recibe este premio por tercer año consecutivo en esta categoría, aunque con distintas marcas. En el caso concreto de AJOSANTO, supone su segundo reconocimiento en los últimos tres años, reforzando la posición de la firma en un segmento donde el origen, la calidad y la diferenciación resultan claves.
La gerente de San Isidro “El Santo”, María José Arellano, ha señalado que la distinción ha sido recibida “con sorpresa”, pero también con una enorme satisfacción. “Estamos muy orgullosos de este reconocimiento, porque revaloriza nuestro buen saber hacer y nos permite defender nuestro ajo con este sello de calidad”, ha afirmado.
Arellano ha querido subrayar, además, el carácter colectivo de este logro. Según ha explicado, el premio ha sido vivido como un reconocimiento compartido por toda la cooperativa: “Todos los trabajadores se hicieron una foto con el premio porque lo sienten como suyo. Es un orgullo para toda la cooperativa”. En esa misma línea, ha destacado la complementariedad entre el trabajo en campo y el trabajo en almacén: “Los agricultores hacen el buen trabajo en el campo y nosotros en el almacén; al final hacemos equipo”.
Pasado, presente y futuro
Fundada en 1963, la cooperativa San Isidro “El Santo” cuenta con una larga trayectoria vinculada a la producción de ajo y se ha consolidado como una entidad con proyección internacional, sustentada en un equipo con experiencia y arraigo en el territorio. “La mayoría llevamos muchos años trabajando aquí, y eso se nota en el resultado final”, ha apuntado su gerente.
El premio llega, además, en un momento especialmente significativo para la cooperativa, a las puertas de una nueva campaña. Arellano reconoce que el sector afronta esta etapa con optimismo, pero también con prudencia ante las incertidumbres comerciales. “Ahora empezamos una etapa intensa de trabajo. Este premio nos ayuda a recargar pilas y encarar la campaña de otra manera, aunque hay incertidumbres comerciales”, ha señalado.
La cooperativa mantiene una importante vocación exportadora. Según ha detallado Arellano, sus principales destinos se encuentran en Europa, aunque la actividad comercial también alcanza mercados asiáticos, América, países árabes e incluso Australia. La gerente reconoce, no obstante, que la introducción del ajo morado en determinados mercados exige un trabajo sostenido de promoción y conocimiento del producto.
En este sentido, la responsable de San Isidro “El Santo” ha defendido el valor diferencial del Ajo Morado de Las Pedroñeras, tanto por sus cualidades gastronómicas como por su vinculación al territorio. “Vamos poco a poco, campaña tras campaña, abriendo mercados y dando a conocer todas sus ventajas culinarias y saludables”, ha indicado.
Para Arellano, reconocimientos como el Gran Selección Campo y Alma tienen un efecto que va más allá del premio en sí, ya que contribuyen a visibilizar el trabajo diario de agricultores, trabajadores y equipos técnicos. “Es una revalorización del trabajo diario, tanto para los agricultores como para todo el equipo, y nos anima a seguir creciendo y aportando valor al sector”, ha concluido.