Los 63.770 millones de euros generados por el campo español en 2022, cifra récord de toda la serie histórica, no compensan el brutal incremento de precios de los costes productivos (+40% en último año).
La Renta Agraria total, en tĆ©rminos reales durante el aƱo 2022, ha experimentado una importante caĆda del 8,7% respecto a 2021, segĆŗn la 1ĀŖ estimación de la renta agraria publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Si comparamos la renta agraria real de 2022 con la de la media de los Ćŗltimos cinco aƱos (2018-2022) podemos observar que se encuentra un 6,4% mĆ”s baja. Observando la evolución en tĆ©rminos reales, la renta agraria estĆ” un 11,5% por debajo de los niveles de 1990, tal y como se observa en el anĆ”lisis realizado por el Departamento de EconomĆa Agraria de COAG.
El descenso en la renta agraria se debe principalmente a que el crecimiento del Valor de la Producción (que alcanza un nuevo rĆ©cord hasta los 63.770,2 millones de euros), no compensa el impresionante ascenso del coste de los insumos. Producir hoy es un 29% mĆ”s caro que hace un aƱo y un 71% que hace una dĆ©cada. Los incrementos mĆ”s significativos durante el aƱo que toca a su fin los encontramos en fertilizantes (62%), energĆa y lubricantes (50%), piensos (35%) y productos fitosanitarios (20%).
La producción vegetal creció un 4,2%, debido a que, a pesar de que sufrió un fuerte descenso en el volumen producido (-14,7%), fue compensado con el crecimiento de los precios (+22,1%). En la producción ganadera se incrementa el valor un 24,5% debido al aumento de los precios en la misma cuantĆa, mientras que el volumen producido se ha mantenido sin variaciones respecto a 2021. Todas las producciones agrĆcolas y ganaderas presentan incrementos en el valor final, excepto en el caso de las frutas en las que el aumento de precio no ha compensado la caĆda de producción.
AdemĆ”s, esta difĆcil coyuntura ha supuesto un retroceso del 4,4% en el nĆŗmero de activos agrarios (- 40.000 UTAS en 2022), y nos situamos en niveles inferiores a la pandemia, dato que contrasta con la tendencia general al aumento de ocupados del conjunto de la economĆa espaƱola.
El mayor incremento de los costes de producción de los últimos 50 años
El incremento de los costes de producción agropecuarios es el elemento que mÔs destacado del panorama agrario en 2022. Se trata de un incremento de costes de tal magnitud que no existen precedentes del mismo en los últimos 50 años. A ello se une un riesgo de desabastecimiento de insumos esenciales para la producción, como es el caso de los fertilizantes. Según los datos del Ministerio de Agricultura los costes de producción se han incrementado un 55% en los dos últimos años (desde enero de 2021 a agosto de 2022).
Los costes de la producción agraria comenzaron a subir a partir de enero de 2021, pero la tendencia se aceleró en los meses de verano y terminamos con un incremento interanual del 30% en diciembre 2021. En 2022, el incremento interanual ha alcanzado el 40% a mediados de año debido al impacto acumulativo que ha supuesto la guerra en Ucrania.
Esta situación nos lleva a dos riesgos fundamentales:
- Alza del precio de los alimentos para la población, tendencia que comenzó antes de la guerra de Ucrania y que ahora se ha agravado trasladĆ”ndose a los lineales de los supermercados, fundamentalmente impulsada por la subida de los precios de la energĆa y las materias primas y tambiĆ©n por los recortes de producción por la situación de sequĆa en EspaƱa. A ello se une actualmente un escenario dónde puede producirse un descenso de producciones en las cosechas de 2023 por los altos costes de los insumos e incluso dificultades de acceso a algunos de ellos (fertilizantes).
- Incertidumbre para los agricultores. Los altos costes de producción nos abocan a un elevado riesgo financiero si se llegase a producir una caĆda de los precios al productor en las cosechas de 2023 (aspecto que viene principalmente determinado por la coyuntura internacional de la energĆa y las materias primas).Ā Esto lleva a los agricultores a extremar la prudencia porque ademĆ”s se estĆ”n elevando los tipos de interĆ©s y dificultando el acceso al crĆ©dito.Ā El problema es que un descenso de la producción presionarĆa los precios y la inflación al alza.Ā La llegada de una crisis económica tendrĆa tambiĆ©n importantes impactos en los mercados y el comportamiento del consumidor, asĆ como la evolución del tipo de cambio ā¬/$.Ā El escenario esĀ tan volĆ”til que es difĆcil hacer predicciones sobre cómo estaremos dentro de un aƱo.
Grave sequĆa y heladas tardĆas. DaƱos y efectos del cambio climĆ”tico
El aƱo ha sido muy complicado desde el punto de vista de los daƱos sobre las producciones agrĆcolas y ganaderas. Los efectos del cambio climĆ”tico cada vez son mĆ”s patentes sobre el campo y tienen implicaciones directas sobre la viabilidad de las explotaciones de las personas del sector. Las caĆdas en las producciones han sido bastante generalizadas, desde la fruta de hueso, la almendra (en la que ya la previsión fue de un 30% inferior al aƱo anterior) o los cĆtricos (-13% de aforo frente a la media de las Ćŗltimas 5 campaƱas), pasando por los cereales de otoƱo-invierno (hasta un 26% menos de producción respecto al aƱo anterior), hasta las producciones de olivar (hasta un 50% menos que la campaƱa anterior en algunas zonas, como AndalucĆa) o de uva para vinificación.
A comienzos del mes de abril se produjeron graves heladas que afectaron a amplias zonas de producción, pero también afectaron a los cultivos la calima y el polvo sahariano, asà como las lluvias persistentes que generaron múltiples daños en diversas zonas productoras. A esta situación, hay que sumar otros eventos como los incendios que afectaron a muchas Ôreas, generando importantes pérdidas para personas agricultoras y ganaderas.
La situación en verano se agravó por los efectos de la profunda sequĆa. El estrĆ©s por falta de agua y calor redujo los rendimientos en los cultivos de secano hasta en un 80%. Olivares y viƱedos sufrieron paradas vegetativas y graves problemas de cuajado de fruto, lo que ha derivado en reducciones sustanciales de las cosechas. En regadĆo, las restricciones de agua condicionaron las siembras de los cultivos habituales en las cuencas del Guadiana, Guadalquivir y Duero. Se redujo un 90% la superficie de arroz en Extremadura y el tomate para industria se sustituyó por girasol, con menores necesidades hĆdricas.
En los sectores ganaderos se dispararon los costes por un uso mayor de la refrigeración, una menor tasa de transformación de pienso a carne, menos peso de los animales alcanzado en el mismo tiempo de los ciclos, dificultad de acceso a pastos por la sequĆa y necesidad de llevar agua a los animales de extensivo para que puedan hidratarse, puesto que se secaron numerosas charcas y puntos de suministro de agua.
Nueva PAC. Un verdeo de escaparate que no atajarÔ el proceso de uberización del campo español y europeo.
La Reforma de la PAC, que entrarĆ” en vigor en 2023, no es justa ni social y acelerarĆ” el proceso de desaparición de las pequeƱas y medianas explotaciones Ā del campo espaƱol y europeo. La nueva arquitectura verde, en un marco de desregulación de mercados y una mayor volatilidad de los precios, cae como una pesada losa sobre el modelo social y profesional agrario, aumentando los costes de producción y la consiguiente pĆ©rdida de rentas en el sector y agravando aĆŗn mĆ”s la competencia desleal de terceros paĆses. Desde COAG defendemos la sostenibilidad ambiental pero unida a la económica y social.
El Plan EstratĆ©gico de la PAC que ha preparado el Ministerio de Agricultura tambiĆ©n ha resultado decepcionante para nosotros, EspaƱa desaprovecha el amplio margen de actuación que tiene para respaldar el modelo profesional y social agrario mayoritario en nuestro paĆs. Ā La definición de agricultor activo abre la puerta en la priorización de las ayudas a los perceptores que no ejercen una actividad agraria significativa, lo que perjudica a los agricultores cuyos ingresos provienen principalmente de su actividad agrĆcola. Ā En el caso del pago redistributivo, asĆ como en el caso de otras medidas, se deberĆa beneficiar y no perjudicar a los agricultores profesionales, que dependen en mayor grado de los ingresos agrarios, algo que sucede justo al revĆ©s.
La condicionalidad reforzada, que liga el 40% del presupuestoĀ de la PAC a la lucha frente al cambio climĆ”tico y al cuidado del medio ambiente, o la condicionalidad social y los eco esquemas, no son instrumentos suficientes para de mayor sostenibilidad social y medioambiental. AdemĆ”s, nos podemos encontrar con mĆ”s costes, mayor burocracia y con los mismos o menores apoyos sin que quede resuelto un problema principal y vital que es la renta de los agricultores. Entendemos muy difĆcil que a travĆ©s de las prĆ”cticas medioambientales se logre un cambio de rumbo hacia un modelo de mayor sostenibilidad en todos los sentidos que impida el avance del proceso de uberización del campo espaƱol y europeo.
20M. Histórica movilización del sector agrario y del mundo rural en Madrid
MĆ”s de 500.000 profesionales agrarios y 1.600 autobuses provenientes de distintos puntos del paĆs inundaron la capital de EspaƱa para mostrar su apoyo al mundo rural y contra las polĆticas que estĆ”n asfixiando al campo y las actividades y costumbres ligadas a Ć©l.
Bajo los lemas āJuntos por el Campoā y āEl mundo rural despiertaā, las organizaciones agrarias profesionales y las asociaciones mĆ”s representativas del mundo de la caza y elĀ mundo rural, Ā reclamamos unos servicios sociales y sanitarios dignos para el mundo rural y un plan de choque para mitigar el efecto de la subida de los costes de producción en las explotaciones agrarias.
Durante el proceso de negociación que se abrió con el Gobierno tras la misma, caben destacar los siguientes logros:
- MĆ”s de 136.000 ganaderos y citricultores se han beneficiado del paquete de ayudas directas para hacer frente a la crisis por la guerra en Ucrania, del que se han abonado mĆ”s de 350 millā¬.
- Incremento en 60 mill⬠de la partida presupuestaria destinada a los seguros agrarios.
- Reducciones fiscales excepcionales por la adquisición de gasóleo y fertilizantes: el mĆ©todo de estimación objetiva del IRPF contempla como novedad una reducción del rendimiento neto del 35% en el gasóleo y del 15% en los fertilizantes para 2022 y 2023. AdemĆ”s, se mantienen las reducciones establecidas excepcionalmente en 2021 por piensos adquiridos a terceros y por cultivos en tierras de regadĆo que utilicen energĆa elĆ©ctrica.
- Se ha conseguido la posibilidad de contratar dos potencias elĆ©ctricas diferentes en un mismo aƱo para los regantes, segĆŗn lo aprobado en la Ley de la aplicación de la PAC 2023/27. Esta medida se ha realizado en base al Decreto Ley 18/2022 sobre medidas de refuerzo de la protección de los consumidores de energĆa.