Fruit Attraction enmarcó el debate sobre el uso o no de fitosanitarios en la agricultura del futuro

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La última edición de la Fruit Attraction fue escenario del debate, planteado por AEPLA y FEPEX, acerca del uso de fitosanitarios en la agricultura del futuro. Uno de los interrogantes más omnipresentes en esta jornada fue ¿Produciremos alimentos de calidad y suficientes con o sin fitosanitarios? y sirvió para evidenciar el generalizado desconocimiento que aún existe sobre la actividad agraria y la tecnología que ésta emplea, la importancia socioeconómica del sector, los tipos de agricultura y la seguridad de sus productos.

Un enorme vacío de información que también se puede aplicar a los productos fitosanitarios y el papel que juegan dentro de la agricultura del siglo XXI, lo que sin duda motiva la injustificada mala imagen que de ellos se tiene. Pero lo cierto, es que es necesario producir más y de manera más eficiente, y en este desafío, una correcta protección de los cultivos resulta imprescindible.

En protección de cultivos, la ciencia ha puesto a nuestro alcance la más avanzada tecnología que permite garantizar un suministro suficiente de alimentos ¿tiene sentido renunciar a ello?

La apertura institucional de la jornada corrió a cargo de José María Cobos, Subdirector General de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal del MAPAMA, Carlos Palomar, Director General de AEPLA y Miguel Vela, Director del Departamento de Calidad de FEPEX. Todos ellos coincidieron en que los productos fitosanitarios son necesarios para proteger las plantas y resultan un factor determinante para garantizar la competitividad de la agricultura. Apuntaron además a la necesidad de llevar a cabo acciones de divulgación y comunicación dirigidas a la sociedad sobre el papel que estos productos desempeñan, así como los procesos de control y evaluación que deben superar para garantizar su seguridad y ser aprobados.

La principal ponencia de la jornada corrió a cargo de José Vicente Tarazona, Head Pesticides Unite en EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, quien expuso el sistema de evaluación de sustancias activas en la UE. Durante su intervención, Tarazona declaró: ‘es nuestro deber garantizar la seguridad y la competitividad de la agricultura comunitaria y para ello están las autoridades competentes que valoran la eficiencia y seguridad de los productos fitosanitarios’. Resaltó además la accesibilidad a cuánta información genera la EFSA para la que la transparencia resulta fundamental. Por esa razón, los estudios consultados, las evaluaciones originales, las correcciones, y las preguntas de cualquier ciudadano u organización, así como las respuestas dadas, son públicos.

En cuanto a la seguridad de los alimentos que se producen en Europa, afirmó que la reglamentación europea es la más estricta del mundo y recordó que cumplir un LMR (Límite Máximo de Residuos) demuestra que se ha aplicado el producto fitosanitario correctamente, no es en ningún caso un nivel de riesgo.

Un interesante dato ofrecido durante la jornada fue que en más de la mitad de los alimentos producidos en agricultura convencional en Europa, no se han encontrado niveles detectables de productos fitosanitarios

Respecto a la polémica suscitada en relación a la renovación de la autorización del herbicida glifosato, Tarazona manifestó que resulta imprescindible defender la garantía e independencia de las instituciones científicas europeas. EFSA se basa exclusivamente en información científica y en la defensa de la transparencia. ‘En todos mis años de carrera profesional no había visto una presión tan grande como la que se está ejerciendo sobre el glifosato’, señaló. Y añadió contundente: ‘EFSA ha llevado a cabo 1500 estudios y la conclusión es que no es cancerígeno’.

Tras su interesante ponencia, José Vicente Tarazona se unió al debate moderado por el periodista Juan Quintana y en el que participaron autoridades y representantes de los diferentes sectores implicados en la cadena agroalimentaria. Por parte de los agricultores, Ricardo Serra, Presidente de ASAJA ANDALUCÍA y Vicepresidente de ASAJA NACIONAL, apuntó a la desinformación acerca de la seguridad de los fitosanitarios como motivo del problema. ‘El glifosato es un producto esencial para la agricultura de conservación, si no hacemos caso a la EFSA a quién se lo hacemos’ declaró. En su opinión, los agricultores aplican tratamientos fitosanitarios sólo y cuando resulta necesario, razones económicas, competitivas y de seguridad lo avalan.

Existe una preocupación generalizada entre el sector agrario por la cada día más limitada gama de productos fitosanitarios para luchar contra plagas y enfermedades

A la profesionalidad de los agricultores se refirió Manuel González, portavoz del PSOE en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados, cuando manifestó que nuestra agricultura está llena de personas altamente cualificadas, clave para la confianza del consumidor. ‘Este debe estar tranquilo, pues en un mercado competitivo y global como el actual, la transparencia resulta esencial’ señaló.

Precisamente y representando a los consumidores, participaba en el debate el Presidente de ASGECO, la Asociación General de Consumidores, José Carrero, que indicó que el consumidor quiere seguridad alimentaria en productos que compra, y el control en el empleo de fitosanitarios en cultivos demuestra esta seguridad.

Que nunca jamás hubo tanta seguridad alimentaria como hoy en día, fue una opinión compartida por todos los intervinientes. Entre ellos, Felipe Medina Responsable de Cadena Agroalimentaria de ASEDAS, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, quien señaló la red de alerta de alimentaria en España como un modelo a imitar fuera de nuestras fronteras y añadió que en nuestro país además, gracias a la colaboración entre los agentes de la cadena alimentaria, los LMRs no se usan como herramienta de competencia comercial. ‘La confianza de la distribución en nuestros productos es total, el reto es comunicarlo y mejorar la confianza consumidor’, declaró Medina.

Desde la perspectiva medioambiental, Ana Carricondo, técnico ambiental en agricultura y desarrollo rural en SEO/BirdLife, señaló que desde su organización entienden que es necesaria la utilización de fitosanitarios, pero apuntó que hay que apostar por avanzar a un modelo agrícola de carácter preventivo, y trabajar por minimizar la necesidad de los mismos.

Por último, y representando a la industria fitosanitaria europea, Jean-Phillipe Azoulay, Director General de ECPA cuantificó el papel de los fitosanitarios en la agricultura: ‘sin ellos se perderían un 40% de los cultivos’ señaló. Y apuntó a un hecho preocupante, “no podemos seguir limitando el uso de determinadas sustancias activas a este ritmo, pues las empresas fabricantes de fitosanitarios necesitan tiempo para encontrar nuevas soluciones“.

No existen alternativas, no se autorizan nuevas sustancias, y las autorizaciones excepcionales son desgraciadamente la norma. Además, la falta de una variedad adecuada de soluciones genera un problema añadido: la aparición de resistencias

En su opinión el panorama es más que preocupante, ya que si decisiones en seguridad alimentaria pasan de ser científicas y se convierten en políticas estamos ante un fracaso del sistema comunitario. Sus palabras en este sentido fueron más que gráficas: ‘Si no escuchamos a la EFSA y a la ECHA a quién escuchamos, ¿a Facebook?

Clausuró la jornada Carlos Palomar, Director General de AEPLA, que recopiló alguna de las conclusiones alcanzadas durante el debate:

  • Los ciudadanos europeos contamos con una dieta rica, variada y de calidad que nos proporciona una alta esperanza de vida.
  • Garantizan la seguridad de nuestros alimentos nuestras autoridades y los controles que éstas llevan a cabo. Sus estudios revelan que el correcto uso de fitosanitarios es seguro para la salud de las personas y la protección del medio ambiente, garantizando la rentabilidad y competitividad de nuestra agricultura.
  • Contamos con un estricto y riguroso sistema de evaluación de sustancias activas, que quizá deberíamos traducir en ventaja competitiva.
  • No debemos olvidar que la transparencia y evidencia científica son esenciales para la toma de decisiones frente a presiones políticas e ideológicas.

Fuente: AEPLA

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