España, referente internacional en ahorro hídrico

España se erige como referente internacional en ahorro de agua, al haberse culminado en más del 49% del total de la superficie regada la transformación de los tradicionales sistemas de riego en superficie en sistemas de goteo, tal y como ha recordado la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE), con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente el 5 de junio. Dicho proceso de modernización de regadíos ha venido siendo impulsado por los regantes en colaboración con las administraciones públicas, y en la actualidad se traduce en una reducción de casi el 14% en la media anual de ahorro de agua de riego, pasando de un consumo total de casi 17.000 hectómetros cúbicos a aproximadamente 14.500 hectómetros cúbicos anuales en la actualidad, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) recogidos por esta Federación.

Otro logro de esta apuesta por  la modernización en los sistemas de regadíos es el hecho de que en muchas zonas regables se registra un ahorro en el uso del agua superior al 25%, según señala FENACORE que considera que dicha colaboración público-privada en materia de riego ha hecho posible un giro de 180 grados en la gestión de un recurso tan escaso como el agua que, en términos de volumen supone una  reducción de más de 2.360 hectómetros cúbicos anuales, con los que se podrían llenar alrededor de 100.000 piscinas olímpicas.

Para la Federación, “estas cifras desmontan la imagen que determinados sectores de la sociedad tratan de transmitir a la opinión pública acerca de la gestión y uso que los regantes realizan del agua en España, tildándoles de despilfarradores y pidiendo alternativas al regadío intensivo”. En ese sentido, FENACORE advierte que “si para 2050 la agricultura tendrá que elevar la producción un 60% y un 100% en los países en vías de desarrollo, como indican organsmos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), esto sólo será posible con el regadío que, aunque sólo representa el 15% de la superficie agraria útil, aporta el 60% de la producción final al producir hasta seis veces más que el secano”.

Desde FENACORE se hace hincapié, además, en cómo la agricultura de regadío ejerce toda una serie de externalidades positivas sobre el medio ambiente, a través de la aportación de oxígeno a la atmósfera, la reducción de la erosión y desertización del suelo o la actuación de los cultivos como auténticos sumideros de CO2 atmosférico, teniendo en cuenta que en Europa esta biomasa absorbe alrededor de un 12% del CO2 que las industrias emiten. En palabras de su presidente, Andrés del Campo, “los agricultores somos los primeros interesados en la conservación y el cuidado del medio ambiente. Se puede decir que somos los mayores ecologistas del planeta, por la sencilla razón de que vivimos del medio natural y en el medio natural. Por lo que de su conservación depende el modus vivendi de nuestros descendientes, que son las generaciones futuras”.

FENACORE es una asociación sin ánimo de lucro e independiente políticamente, creada en 1955, que agrupa a las entidades dedicadas a la administración del agua para riego, tanto superficial como subterránea, con el objetivo de aunar esfuerzos y voluntades en la defensa de sus legítimos intereses y derechos de uso del agua. En la actualidad, cuenta con más de 700.000 regantes y más de dos millones de hectáreas, es decir, más del 80% del regadío nacional agrupado en comunidades de regantes.

Esta Federación trabaja estrechamente el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Además, es órgano consultivo del Ministerio y vocal nato del Consejo Nacional del Agua. En el marco internacional, FENACORE es miembro fundador de la Comunidad Euromediterránea de Regantes (EIC).

Fuente: FENACORE

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